Estábamos cargando cajas en la mudanza de una casa en Satélite cuando un vecino se acercó, curioso, a preguntar qué hacíamos. Se quedó viendo un rato, sin decir mucho más.

Seis meses después, ese mismo vecino, don Fernando, nos escribió por WhatsApp. Había heredado la biblioteca de su papá y no sabía a quién llamar, hasta que recordó la mudanza de la casa de junto.

Nos contó que lo que más le había gustado de vernos trabajar fue el cuidado: cómo acomodábamos las cajas, cómo tratábamos cada libro, sin prisa ni brusquedad.

Revisamos su biblioteca con la misma calma que había visto meses atrás, y quedó tan satisfecho como esperaba.

Muchas de las personas que nos buscan llegan así: por haber visto cómo trabajamos con alguien más, no por publicidad ni por búsqueda directa.

Nos parece importante contarlo, porque dice algo de lo que de verdad importa en este trabajo: la forma de hacer las cosas termina siendo la mejor carta de presentación, más que cualquier anuncio.

¿Tienes libros que ya no puedes conservar?

Escribir por WhatsApp