La tía Soledad nunca se casó ni tuvo hijos, pero viajó por más de cuarenta países y de cada uno volvía con al menos un libro.

Cuando murió, su sobrina Perla heredó una biblioteca de quinientos títulos sobre geografía, historia local y guías de viaje de décadas distintas, muchos ya descontinuados.

Perla no sabía qué hacer con una colección tan especializada. No era literatura común, y tampoco sabía si alguien buscaba ese tipo de material.

Le explicamos que las guías de viaje antiguas y los libros de geografía sí tienen un público propio: coleccionistas, viajeros curiosos, gente que estudia historia de ciudades específicas. Es un público chico, pero existe.

Encontramos comprador para la mayor parte de la colección en unas semanas, y Perla conservó los libros de los países que ella también había visitado con su tía.

Si heredaste una colección muy especializada, no asumas que carece de valor solo porque el tema es poco común. Los libros de nicho suelen tener un público más chico, pero más interesado. Vale la pena preguntar antes de decidir.

¿Tienes libros que ya no puedes conservar?

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