En la casa de la familia Rosales había tres generaciones de libros en el mismo librero: los del abuelo, ingeniero ferrocarrilero; los del papá, profesor de literatura; y los del hijo menor, que apenas empezaba su propia colección.
Cuando decidieron reducir el librero para hacer espacio a una nueva habitación, no sabían cómo separar tres bibliotecas tan distintas mezcladas en el mismo mueble desde hacía años.
Revisamos por época y por letra: los libros con pastas más viejas y ex-libris a mano eran del abuelo. Los de literatura anotados con lápiz azul eran del papá. Los más recientes, sin anotaciones, eran del hijo.
Con ese criterio, cada generación recuperó lo suyo, y la familia decidió juntos qué conservar de cada etapa.
El hijo menor terminó quedándose con algunos libros del abuelo que nunca conoció, solo por la letra en la primera página, como una forma de conocerlo un poco.
Si tienes una biblioteca de varias generaciones mezclada en un mismo mueble, busca pistas de autoría: tipo de letra, año de edición, tema. Ayuda a devolverle a cada libro su historia antes de decidir su destino.