María nos llamó hace un par de días para preguntar si seguíamos comprando libros usados.
Nos encontró buscándonos en Google y se animó a llamarnos.
Fuimos a visitarla poco después.
Después de revisar sus libros le hicimos una oferta y cerramos el trato. Mientras desmontábamos los libreros, nos contó que tenía ganas de volver a ver a sus papás: llevaba varios meses sin visitarlos y los extrañaba.
Nos dijo que por eso nos había llamado: para que le ayudáramos con sus libros.
Su historia nos conmovió, y quisimos compartirla.