Hay dos tipos de mensajes que recibimos todos los días. El primero dice: "hola, compran libros?". El segundo dice algo como: "hola, tengo como 300 libros en Coyoacán, sobre todo novela e historia, les mando fotos".

El segundo mensaje nos deja orientarte en minutos. El primero nos obliga a preguntar todo desde cero, y eso alarga el proceso para ambos.

El primer mensaje también sirve, solo que entre más contexto tengamos, más rápido podemos decirte si conviene una visita, una revisión en otro formato, o alguna otra forma de darle destino a tus libros.

Con Fernanda pasó justo eso: nos escribió con fotos generales del librero, la cantidad aproximada y su zona. En menos de una hora ya sabíamos que convenía coordinar una visita esa misma semana.

Así que, si nos vas a escribir, esto ayuda más: fotos generales de los libreros o cajas, una idea de cuántos libros son, tu ciudad o zona, y el motivo, sea herencia, mudanza, venta o donación.

Con esos datos podemos orientarte de verdad, en vez de solo confirmarte que sí, compramos libros.

¿Tienes libros que ya no puedes conservar?

Escribir por WhatsApp