Hemos visto un cambio positivo en nosotros y en las personas que visitamos.

No siempre se nota, pero en la camioneta llevamos distintas soluciones desinfectantes, gel y nuestro equipo de protección. Limpiamos constantemente el transporte porque pasamos mucho tiempo en él, recorriendo la ciudad.

Es agradable ver que las personas también son cuidadosas y nos reciben con las precauciones necesarias. Como la vez que fuimos a Interlomas: antes de estacionar ya nos habíamos puesto gel y desinfectante; en la entrada del condominio nos tomaron la temperatura y nos ofrecieron gel de nuevo; al llegar al domicilio, una vez más.

Nos pareció gracioso, y está bien: se trata de cuidarnos entre todos. Ninguna precaución es un exceso.

Muchas gracias por cuidarse y por cuidar de nosotros.

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