Doña Leonor fue traductora profesional durante casi cuarenta años. Trabajó del francés, italiano y portugués al español, y su biblioteca reflejaba exactamente eso: diccionarios especializados, glosarios técnicos, gramáticas de seis idiomas distintos.
Su nieta, encargada de la herencia, no sabía qué hacer con material tan específico. Los diccionarios generales ya casi no se usan, pensó, con todo lo que existe en internet hoy.
Le explicamos que los diccionarios especializados, sobre todo los técnicos o jurídicos en idiomas menos comunes, siguen teniendo demanda entre traductores profesionales que valoran las fuentes impresas para su trabajo de precisión.
Contactamos a un par de asociaciones de traductores que recibieron con gusto la colección completa, algo que su nieta no imaginaba que existiera como comunidad organizada.
Se quedó con el diccionario más viejo, el primero que su abuela usó al iniciar su carrera, con las pastas gastadas de tanto consultarlo.
Si heredaste diccionarios o glosarios especializados, no asumas que perdieron utilidad por la existencia de herramientas digitales. Los traductores profesionales siguen valorando ciertas fuentes impresas, sobre todo en idiomas o temas menos comunes.