Los cuentos que llegaron justo a tiempo para el ciclo escolar
Un kínder necesitaba libros para su rincón de lectura y no alcanzaba el presupuesto. Una biblioteca familiar con cuentos que ya nadie leía resolvió el ciclo escolar completo.
Historias de bibliotecas que encontraron destino, escenas de casas que cambiaron y guías para resolver la tuya sin prisa ni culpa.
Un kínder necesitaba libros para su rincón de lectura y no alcanzaba el presupuesto. Una biblioteca familiar con cuentos que ya nadie leía resolvió el ciclo escolar completo.
Algunas entradas son prácticas. Otras guardan una escena: una mudanza, una biblioteca heredada, una caja que por fin pudo cerrarse.
Al combinar dos departamentos en uno, Efrén y Soledad se encontraron con libros duplicados por todos lados. Cómo decidieron sin que nadie sintiera que perdía algo.
Leer más →Entre los libros heredados de una escritora aparecieron tres cuadernos con los borradores de una novela sin terminar. No tenían el mismo destino que el resto de la biblioteca.
Leer más →Con diez minutos y algo de atención puedes hacer una primera revisión de tu biblioteca antes de decidir qué hacer con ella.
Leer más →Una colección de libros de arte grandes y pesados enseñó por qué algunos libros deben empacarse acostados y otros de pie.
Leer más →La misma edición de Rayuela apareció en dos casas distintas de la misma cuadra, compradas hace más de cuarenta años en la misma librería de la colonia.
Leer más →Un bibliobús visitaba la plaza de su colonia cada quince días, siempre corto de libros para niños. Su biblioteca familiar encontró ahí un destino exacto.
Leer más →Dos maletas de veintitrés kilos y una biblioteca de quince años no cabían juntas. Cómo decidió, en días, qué libros merecían el espacio del viaje.
Leer más →Un ingeniero llenó de fórmulas y notas los márgenes de sus libros durante toda su carrera. Su hijo dudaba si eso les quitaba valor. Era todo lo contrario.
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