¿Cuántas cosas hacemos por nuestros hijos?
Una familia transformó su estudio en un salón de baile para su hija. Los libros tuvieron que ceder el espacio.
Historias de bibliotecas que encontraron destino, escenas de casas que cambiaron y guías para resolver la tuya sin prisa ni culpa.
Una familia transformó su estudio en un salón de baile para su hija. Los libros tuvieron que ceder el espacio.
Algunas entradas son prácticas. Otras guardan una escena: una mudanza, una biblioteca heredada, una caja que por fin pudo cerrarse.
Un guardia de seguridad, un elevador y un carrito de supermercado: la curiosidad y la calidez de alguien que solo quería saber si de verdad se compran libros usados.
Leer más →Una anécdota de una visita a Interlomas durante la contingencia: gel, desinfectante y mucho cuidado mutuo.
Leer más →Una alergia al polvo de su bebé la llevó a desprenderse de los libros que la acompañaron desde la universidad. "Ya vendrán más libros", dijo.
Leer más →Un año después de comprarle sus libros, un profesor de lingüística nos llamó solo para recomendarnos y ofrecernos algo de comer.
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